
Escenario – Juanita
Juanita es sobrecargo (asistente de vuelo) en vuelos comerciales.
Su trabajo requiere juicio estable, comunicación tranquila y atención constante.
Es una mañana muy temprano en el aeropuerto.
No ha dormido bien después de varios días largos seguidos y se siente agotada.
Antes de abordar, Juanita se detiene en un kiosco del aeropuerto y compra un shot de “energía natural”.
Es legal.
Se promociona como herbal.
No parece riesgoso.
Lo toma esperando un impulso leve — solo lo suficiente para mantenerse despierta y concentrada.
Durante el vuelo, no ocurre nada grave.
No hay emergencia.
No hay ningún incidente que requiera un reporte.
Pero Juanita nota algo sutil.
Se siente acelerada — alerta, pero menos estable.
Está despierta, pero no tan calmada ni tan clara como necesita estar.
Durante una revisión rutinaria de cabina, se da cuenta de que se mueve más rápido de lo normal y tiene que frenarse conscientemente.
Más tarde, al servir bebidas, se mueve demasiado rápido y derrama jugo de naranja sobre la bandeja.
Es algo menor.
Lo limpia de inmediato.
Aun así, le llama la atención.
Así no suele trabajar ella.
El vuelo aterriza sin problemas.
Nadie resulta herido.
No le hacen ninguna prueba.
No la retiran del servicio.
Pero el momento se le queda grabado.
Juanita se da cuenta de que el problema no es si algo es legal — ni si aparecería en una prueba.
El problema es si cambia la forma en que piensa, reacciona o desempeña su trabajo.
Y en trabajos sensibles a la seguridad, incluso los cambios pequeños importan.