
Qué son los estimulantes
Los estimulantes son drogas que aceleran el cerebro y el cuerpo. Te hacen sentir más despierto, más alerta y más concentrado — al menos por un corto tiempo. En trabajos sensibles a la seguridad, ese “impulso” puede parecer tentador cuando estás cansado, atrasado o bajo estrés.
Pero los estimulantes conllevan riesgos que muchas personas no ven hasta que ya es demasiado tarde.
Términos clave:
Estimulante — aumenta la actividad del cerebro y del sistema nervioso.
Anfetaminas — incluyen Adderall, Dexedrine, metanfetamina y drogas ilegales similares.
Cocaína — estimulante potente y de acción corta con alto riesgo de adicción.
Crack — forma fumada de la cocaína con efectos más rápidos e intensos.
Análogo — “pariente” químico de drogas conocidas, a veces presente en suplementos ilegales o mal etiquetados.
Tipos de estimulantes cubiertos en este curso
1. Estimulantes con receta
Se usan para TDAH o narcolepsia. Ejemplos incluyen:
• Adderall
• Dexedrine
• Ritalin
• Vyvanse
Son seguros solo cuando están recetados específicamente para ti y se toman exactamente como se indica.
2. Estimulantes ilegales
No tienen dosis segura y a menudo están mezclados con químicos desconocidos:
• metanfetamina
• cocaína
• crack
• análogos de anfetamina (“sales de baño”, “químicos de investigación”, polvos de la calle)
3. Estimulantes cotidianos (bajo riesgo)
Productos comunes que muchos adultos usan:
• café
• bebidas energéticas
• té
• refrescos
Estos no causan positivos confirmados del DOT.
4. Estimulantes de la “zona gris”
Suelen venderse en gasolineras, tiendas de humo o en línea:
• shots de energía
• quemadores de grasa
• pastillas de “enfoque”
• polvos de pre-entreno “herbales”
Estos productos a veces contienen químicos estimulantes no declarados que nunca fueron probados por seguridad.