

Por qué parecen útiles — al principio
Cuando estás agotado, estresado o atrasado en el horario, los estimulantes pueden sentirse como una solución rápida. Pueden hacerte sentir muy despierto, más confiado, motivado, concentrado y con energía. Ese impulso inicial convence a muchas personas de: “Manejo mejor cuando tomo esto.”
Pero el cerebro en realidad no está funcionando mejor. Solo está sobrestimulado.
Los estimulantes parecen útiles al principio porque provocan:
• una liberación de dopamina, que te hace sentir bien
• un aumento de norepinefrina, que agudiza la atención
• una descarga de adrenalina, que crea una sensación temporal de energía
El problema es que nada de esto dura.
Es como subir el brillo de una linterna que ya se está quedando sin batería. Se ve más brillante por un momento — pero la batería se agota más rápido.