
Por qué los estimulantes + alcohol (u otras drogas) son especialmente peligrosos
Mezclar estimulantes con alcohol u otros depresores es uno de los patrones de mayor riesgo en trabajos sensibles a la seguridad.
Los estimulantes ocultan las señales de advertencia de la intoxicación.
Eso significa que puedes:
• sentirte más sobrio de lo que realmente estás
• beber más sin darte cuenta
• sobrepasar tus límites habituales
• pasar por alto que tu tiempo de reacción se está ralentizando
Los estimulantes anulan las señales tempranas de “alto” del cerebro — así que el deterioro empeora mientras tú te sientes más capaz.
Cocaína + alcohol crean una tercera droga: cocaetileno.
El cocaetileno aumenta:
• la carga sobre el corazón
• el riesgo de derrame cerebral
• el riesgo de eventos cardíacos súbitos
• el comportamiento impulsivo y riesgoso
Incluso quienes consumen de forma ocasional subestiman qué tan deteriorados están cuando combinan sustancias.
En trabajos sensibles a la seguridad, esta combinación es un camino directo a:
• accidentes
• malas decisiones bajo presión
• violaciones del DOT
• retiro del servicio
• pérdida del empleo
Los estimulantes te hacen sentir más agudo. El alcohol te ralentiza.
Juntos crean un desajuste peligroso entre la confianza y el rendimiento real — exactamente el escenario que las reglas del DOT están diseñadas para prevenir.