
Conclusión
El trabajo en funciones de seguridad deja muy poco margen para el error.
Esa es la realidad detrás de las reglas del DOT sobre drogas y alcohol — y la razón por la que existe este curso.
A lo largo de este curso, has visto que el uso de estimulantes y otras sustancias generalmente no comienza con malas intenciones. Comienza con fatiga, presión, estrés y racionalizaciones que se sienten razonables en el momento. También has visto qué tan rápido esas decisiones pueden afectar el juicio, el tiempo de reacción, el control emocional y, en última instancia, una carrera.
Las reglas del DOT son estrictas porque las consecuencias de la alteración son reales. Una reacción tardía. Una distancia mal calculada. Una decisión tomada estando cansado, sobreestimulado o demasiado confiado. Eso es todo lo que se necesita.
Si actualmente estás en un proceso de regreso al deber, entiende esto con claridad:
El proceso está estructurado no para castigarte, sino para asegurarse de que estés listo para trabajar de forma segura nuevamente — por ti, por tus compañeros y por el público. Completarlo de manera total y honesta es el único camino de regreso.
Si no has tenido una infracción, este curso es tu sistema de advertencia. Muestra de dónde proviene realmente el riesgo y qué tan rápido los atajos pueden convertirse en consecuencias — incluso para trabajadores experimentados y capaces.
Lo que pase a partir de aquí depende de ti.
Ahora sabes:
• cómo funciona realmente la prueba del DOT
• cómo se ve en realidad la alteración
• cómo se forman las racionalizaciones bajo presión
• dónde el riesgo se va acumulando en silencio
• y cómo se ven las alternativas más seguras en la vida real
Usa ese conocimiento.
Mantente atento a tus detonantes.
Reduce el ritmo cuando la presión aumente.
Elige la seguridad por encima de los atajos.
En el trabajo de seguridad, el profesionalismo no se trata de no tener dificultades nunca — se trata de tomar decisiones que te mantengan a salvo a ti y a todos los que te rodean.