Educación sobre Anfetaminas, Cocaína y Metanfetamina Capítulo 4: Los costos ocultos Cómo la vergüenza, el aislamiento y el secreto aumentan el riesgo

Cómo la vergüenza, el aislamiento y el secretismo aumentan el riesgo

El uso de estimulantes a menudo va acompañado de silencio.

Los trabajadores ocultan el cansancio, el estrés y el consumo — no porque sean deshonestos, sino porque están abrumados o tienen miedo de perder el trabajo. Ese secretismo crea un riesgo real.

Cuando las personas guardan silencio:
• no piden ayuda
• trabajan cansadas o sobreestimuladas
• ignoran señales de advertencia
• toman decisiones rápidas en lugar de decisiones seguras

El aislamiento también cambia la forma en que el cerebro maneja el estrés. Las pequeñas frustraciones se sienten más grandes. El tráfico se vuelve personal. La comunicación con despacho resulta más irritante. La velocidad de reacción aumenta mientras el juicio se vuelve más lento.

Esto no se trata de adicción.
Se trata de cómo los estimulantes erosionan silenciosamente la estabilidad emocional y la capacidad de tomar buenas decisiones con el paso del tiempo.