
Respuesta al escenario – Eli
Lo que Eli experimentó es uno de los efectos más peligrosos de los estimulantes.
La cocaína no mejora el juicio — infla la confianza.
El cerebro se siente más agudo mucho antes de que la toma de decisiones realmente mejore. La velocidad de reacción puede aumentar, pero la precisión y la conciencia situacional a menudo disminuyen.
Esto crea un desajuste:
Alta confianza + rendimiento en descenso.
A medida que se desarrolla la tolerancia, el estimulante se siente menos efectivo, los bajones se vuelven más fuertes y el uso se vuelve más tentador bajo estrés o fatiga.
Eli no intentaba ser imprudente.
Intentaba funcionar.
Pero los estimulantes no solucionan la fatiga ni la presión — la enmascaran. Y en trabajos sensibles a la seguridad, la fatiga enmascarada sigue siendo peligrosa.
El Capítulo 3 no trata de que te atrapen.
Trata de reconocer cómo los estimulantes distorsionan silenciosamente la percepción mucho antes de que aparezcan las consecuencias.