
Señales de advertencia de que podrías estar dependiendo demasiado
No tienes que ser adicto para estar en riesgo.
Estas son señales tempranas de que el uso de estimulantes puede estar convirtiéndose en un problema:
• Necesitas estimulantes para empezar el día
• Los usas para mantenerte despierto mientras conduces
• Los usas para evitar descansar
• Te sientes ansioso cuando no los tienes
• Ocultas su uso
• Cambian tus hábitos de comida o de sueño
• Tienes bajones fuertes cuando no los tomas
• Te dices a ti mismo “esta es la última vez”
• Mezclas estimulantes con cafeína o bebidas energéticas
• Te sientes irritable o acelerado durante horas después de tomarlos
Estas señales indican que tu cuerpo y tu cerebro están siendo exigidos en exceso.
Es mucho más fácil tomar una decisión segura a tiempo que tener que salir de un problema más adelante.
Aunque no te veas a ti mismo como alguien con una “adicción”, el uso repetido de estimulantes puede empezar a cambiar la forma en que tu cerebro maneja el estrés, la fatiga y la motivación. Eso no significa que haya algo malo contigo — solo significa que tu sistema puede estar adaptándose de maneras que hacen que dejarlo sea más difícil con el tiempo. Reconocer estos patrones temprano es la forma de evitar que un error aislado se convierta en un problema a largo plazo.